HIPNOSIS
En caída, como siempre.
Sin poder alterar el orden de las sensaciones. Cada una encadenada a otra en
una secuencia firme y terca. Dentro de un sinfín oscuro que te sopla la cara.
La angustia se apodera de tu piel, se siente fría y putrefacta. Te duele el
alma, duelen las ganas de gritar para salir de una mala vida. Una vida que,
aunque merezca ser vivida no quisiera salir de sus ensueños. Brilla el cielo
oscuro tanto como el firmamento lejos de la ciudad. Basta alzar la mirada para
sentirse parte de las constelaciones perfectas que dominan tu cabeza, pero
ahora no tienes que abrir los ojos para sentirte parte del infinito. No los puedes
abrir. Tus pupilas se cocieron entre sí, clavando una puntada final hasta tu
cerebro que no te deja ni siquiera dar la orden para revertir este
atrevimiento. Se apoderan de ti seres que creíste no cabían en tus
pensamientos, pero que se doblaron como ropa para maletero. Te pertenecen todas
esas verdades no dichas y palabras medianamente balbuceadas que, ahora son como
monstruos deseosos por salir fuerte y claramente. Te tragan, absorbiéndote en
su cumulo de estrellas temerarias, que no ves, pero sientes enfurecidas,
ardientes y a punto de explotar como dinamita. Para destruir a quien las
salvaguarda y a ti, que las privaste de la dicha de poder ser pronunciadas.
Cada vez se siente más dolor en la piel, que se atrofia y enciende por el fuego
silencioso de la caída, como si estuvieras siendo colisionado dentro de una bomba
nuclear. Te quieres despedazar. Eres tú quien acciona todos estos ataques, pero
no los puedes detener, el desespero se ha robado tu control y hace de las suyas
para enterrarte muy lejos, donde sólo puedes sentir como tu cuerpo se desmorona.
Sentada en una silla, frente a muchos ojos que se clavan en los míos, vacíos,
insulsos, porque no tienen contenido. Pero, aún veo desde afuera, más allá de
mi explosivo firmamento. Veo como se bloquea todo lo que me permite estar
presente. Pero mientras miro me doy cuenta, que realmente no quisiera estar aquí.
Nota del autor: Para
escribir este texto tome referencia de una parálisis del sueño que experimente,
donde me encontraba cayendo eternamente sin poder tomar control de mi cuerpo,
así que de aquí proviene la sensación de desespero. También tome referencia de
una película de la que sinceramente no recuerdo el nombre. Allí mostraban como
una mujer hipnotizaba a hombres morenos para esclavizarlos, así que los mandaba
a un rincón de su subconsciente donde podían observar lo que pasaba. Dándoles
un lugar de espectadores dentro de su propio cuerpo entonces, de aquí extraje
la idea de estar atrapado en el cuerpo sin poder tomar acción sobre él, un tipo
de parálisis. Además, como pudiste observar el texto está escrito en segunda persona,
pero, el último párrafo está escrito en primera persona, ya que durante todo el
texto intento dar a entender mi sentir personal al estar rodeada de muchas
personas y tener que interactuar con ellas, ya que antaño me genero conflicto.